.

.

una conexión epidural
abrese camino hasta
la corteza esa que aloja
la configuración sintaxica
de la frase que reza
"te quiero"

ardida
lengua frágil
simulacro de dios

destejo
la ansiedad me contiene
hay un breve suspiro
que pendiente tiembla

hubiéramos sido
de conjugárnos concretos
la ausencia tiríta
y su ritmo te nombra

hilvano
lo que me resta y zurzo
el despojo
tu silencio presente
en la contradicción
de ser de vos
todo de lo que tuve

tengo el cuerpo
de tu estática/de tus colores

también te vi
hoy como siempre
dibujándote un mundo
y quise entrar
y decir -te quiero

sepultar la cadencia primogenia
como primer paso al poema
como equinoccio inducido
para que el sonido resultante
no redunde en el mar del cuadernito

escribir sin precedente
concebir el génesis desde
lo más intrínseco del abismo
-abismo como puerta
declaración de dependencia-

hacer del poema un mantra
extirpado del seno
y de la mano en conjunción ideal
rotularlo elegantemente
enunciarlo como presagio
y enterrarlo bien muerto
de toda memoria abyecta

por esas cosas de la vida
nos miramos avanzamos
no dijimos más que nada
arremetimos y
nos devoramos a versos

el silencio se extiende
repta por entre mis piernas
sube por mi espalda
acaricia mi cuello
y trepa hasta ocuparme los oidos

el silencio se aloja

el silencio tiene tu nombre
como eco

habia
una palabra indecible
rimaba con
lo que jamás sostuvimos

"porque la noche está de ojos abiertos"
Mario Benedetti
.
.

enumerarme
e insisto en la urgencia de
escribir este poema:

sé de mí lo mismo que sé del aire
su voluminosidad y temperamento
sé de mí y de mis errores
de la linea invensible que
ya traté de romper varias veces


de mí
que tengo miedos
silencios dolores espinas
muecas gestos juramentos
palabras que sobran
una inmensidad de sueños

sé que tengo
letras en la lengua
y que quiero escribirte un
[...]
y sé que no tengo remitente

conozco
la voracidad de mis acciones
de la facilidad para concretar
de la practicidad para hacer
de lo facil que me rindo
de lo mucho que no arriesgo

y que sucumbo ante el anonimato
y me perpetuo en la inmensidad
de mi coraza blanda

desearte buen viaje
con las piernas igual de agrietadas
con la sonrisa partida
con la lluvia arrumbrándome

desearte buen descanso
aún teniendo palabras que no se dijeron
teniendo la espalda torcida
/la madre de mis penas
llorándonos a ambos

desearte buen aterrizaje
cuando llegues a donde sea que te hayas ido

desear aún tus comidas y enojos
tu música despertándome el domingo
con tus mates siempre lavados
desear tu magia y tus chistes

silencio
el padre ha muerto...

Con qué queda
descubrirnos
-aire animal-
Con qué
Sustentar el insomnio
/la muerte lenta
/el espacio-sin-dios
/la mirada turbia hecha añicos
/la bruma acalambrada sobre la sábana que tiembla