cumbre con lumbre
       rey neón
          piel batracia resplandece
       se agita escama a escama
        saludándote
    camino salmón
        a tus ojos de sahumerio
    desde acá    camino blanco
         rojo rojo hasta vos
        cada vez más rojo

    la pared se rompe a gritos
        a veces paz
           a veces tanto tanto auxilio

 

el amor        mi eterna niña
    como caracol de mar
    deja oír sus ecos
    si te acercas despacito

        I

 

tu nombre sobre mi nombre
     como mantra-amontonando-nos
    únicamente yo
    sé
      cuándo decir
      "basta para mí..."

    no culpes
    a corazones que no cicatrizan
    a eslabones rotos de historias frías
    a silencios/pocas visitas/sueños
        también sé cómo viene el tango

 

        II

 

por definición
    soy mártir
por elección
        tuyo

 

        III

 

Horacio Quiroga
    anoche
    durante ese pasaje fugaz
    por las calles próximas a tu casa
        llegó a decir más de mí
        que mis propios poemas
        que tus ojos reflejándome
        que tu piel escrita con tiza


    anoche
        mientras todos dormían
        te robe un color

I

 

te espere
en la misma esquina en la que llovió
aquella única vez
–esa esquina por siempre inmóvil
impermeable
estrellada–
crucé esas calles vacías
te miré
infinitamente
–sonreíste
recuerdo–

 

II

 

–tengo tu nariz–
dije
y fuiste más roja
que el propio regalo

 

III

 

despojo de todo rastro

de decencia
de amor a mí
despojo de todo valor
de todas ganas de enfrentarme
a un no

tomé valor chocolate tus manos

frío
de nuevo

 

IV

 

la escena culminaba
estrepitosamente
mis partes no pretendían
volver a casa en silencio

busque tu abrazo
y encontré
más que eso
menos que
una respuesta

Imágenes de plantillas de mammuth. Con la tecnología de Blogger.