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soñé que me dabas un beso
y me transformaba en laberinto

necesito autocitarme
para escribirte un poema
es que siento que
con la distancia que tenemos
más vale hablar solo

entonces lanzo al vacio
como quien grita
un puñado de palabras que
jamas
vas a leer ni escuchar
o sí
pero sin hacerte cargo

y es de este silencio
el epitafio más frío
que he deletreado
desde el paladar
me sujeto firme al río
y tiemblo
porque cada oleada
es un vocablo inóspito

de lo que fue playa
queda mi lengua árida
repleta de espuma

de lo que fue un verso
queda encallado
el naufragio póstumo
en el devenir de la rompiente

del agua y su sonido
resulta este poema
inundado y terco
"aún me falta escribir lo mejor
aún no tengo mi taza de té..."
Mediodía - Adicta

apenas
sobrevivo al colapso

sé perfectamente cómo
empatar engranajes para que hagan
casi
lo que me propongo que hagan:
sé en qué sentido
debo orientarlos para que giren
y causen ese efectito que
siempre quise verles

así mismo
tanto sé
de mecánica simple
que intento atraerte
escribiendote un poema
evocando la ley de Newton
que me delata cobarde
pero que sigue intentando
atraerte
inevitablemente
con acciones flanqueadas

tal cual Polifemo
se ha cegado mi mundo

aún recuerdo cuando hablaba
de flechas en el piso
y de los besos que nunca te dí
del tiempo que busca estirar para
no pensar en soñar solo

tu sonrisa

se cae el mundo dentro de mi calendario

"abrazame,
no me dejes ir en el
último intento"

Último Intento - Proyecto Verona

dormía
en el más precoz de los asaltos
con la guardia tan baja
como quien sueña utopías
rezándole firmemente al disco ese
que quise que bailemos juntos
soñaba con tu pelo
crispándose
enredándose en mis ojos
tu pelo como daga
cegándome
soñaba con tu piel
desprendida
cual vaina de seda
muda
desprendiéndosete
cubriéndome
asfixiándonos
aunque en singular
siempre
con tu saliva plástica
néctar hediondo
calcificándo palabras
materializandolas
en armas filosas
punzantes
tu intención de arpía
buacandohacermepiedra
soñé
con ese último momento
donde al irme
sonreía

cómo no enamorarte
del cielo-pez
que se engancha en tu linea y tira
con tanta fuerza
para
desequilibrarte
y hacerte caer
en su mundo?

escribir –al fin– esos versos que estaban prohibidos
escribir sobre tu lluvia
(cuando la lluvia cambia de protagonista
debería de llamarse con otro nombre)

hablar de subtítulos del agua
palabras que se incrustan en la tierra como raíces del silencio
hablar de generalidades/teatro/paz/ese poema que te maravilla
hablar de nada

Mido contra el marco de la puerta
-hoy mido infinitamente menos que ayer-
Bajo las puntitas de pié
Son inutiles

Preparo un submarino
Con galletitas
Me quemo
Una cuchara es el periscopio
Miro al horizonte

Nada

Sostengo la respiración
Y
Hundo la cabeza en un viejo diario
Hace mucho que no cumplo años
Desde que papá no está

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rompo el silencio
desde afuera
haciadentro
te adopto como mi carcajada
soñé que caminábamos
sonaba Drexler como banda sonora
parecía una película muda
expresionista
claro
es que ya no teníamos
qué
decirnos

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tomá
te escribí
esta continuación
a aquel
poemita que jamas
leerías

               3


conté hasta tres

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me detuve en la forma
en el delineado del poema
en su sonido
casi en su métrica
su puntuación siempre tácita
en la cohesión de su contenido
bordeé la metáfora
para no confundirte
para hablar directo a vos
escribí un poema
donde te soñaba
había banda sonora
un registro estético predominante
un relato de estructura simple
pero nunca te lo he dado

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me inspiré e intente
invitarte a cenar
no será un paseo
puede que no haya música
puede que no me anime
definitivamente

caigo
libremente
a la espesura
del silencio
e impacto
las faucestodas
-rojas-
contra
el aura que te inventé

me sé fiera
imperio en mano
-de cartón-
y
róo
el listín de sonrisas
que he concebido
y que justifica
dada la intermitencia
la regularidad
con la que te evoco

me limpio
la casiúnica sangre
que no te clama
de la casítodaboca
que te exhala

evité
antesdeverte
el soliloquio vernal
de la ausencia
pero me apodera
ese oro tuyo
que sos
inequívocamente
toda

vaya desbordándoseme la piel
-puntada a puntada
sobre ésta
mi dermis bajo anestesia-

vaya redundándoseme el ritmo
de la aguja que pincha/penetra/atraviesa
(el pulmón que exhala
su cóctel de gases
dando ritmo a la faringe que
con todo en su interior
se ahorca)
el hilo que cose
eficazmente
escaras a los poros

vaya vulnerándose la estirpe de
corpúsculos enaltecidos
que aún queda trabajo

vaya incorporándoseme la idea
de portar
ésta armadura exoesquelética
que me dispongo
a invitarte a cenar
y debo protegerme el corazón